Mi mamá me preparó, no para casarme sino para exiliarme

Yo estudiaba Trabajo Social en Matagalpa y recuerdo perfectamente que mi mamá me preparó, no para casarme sino para exiliarme, recuerda Bayardo Siles, un matagalpino que se unió a las protestas estudiantiles y soportó en las celdas preventivas los malos tratos de la policía nacional.

Después logró salir de la cárcel y de ser un reo político pasó a ser un excarcelado que tuvo que exiliarse en Costa Rica debido a la represión.

Cuando recuerda esta etapa de su vida siente ira, asegura que portar una bandera azul y blanco alzando su voz contra las injusticias sociales fue suficiente para que lo pusiera tras los barrotes.

Bayardo Siles/ Radio Vos

«Vienen momentos de ira, yo estaba en la celda uno de la policía de Matagalpa y no me dejaban ir al baño, recuerdo estar super molesto mi almohada era una botella plástica, un 17 de agosto yo comencé a golpear las celdas por que sentía que me iban a regresar al Chipote luego de ese arranque de ira quedé dormido», cuenta Bayardo.

El universitario no sabe con exactitud qué ha cambiado de su vida porque se siente comprometido con lo que hace, su progenitora fue su brazo fuerte y lo preparo desde niño para ser la persona valiente, trabajadora defensora de derechos humanos que hoy exige justicia para Nicaragua.

«He sido un chavalo que siempre a tratado de apoyar a mi mamá por ejemplo en la costura, vengo de una familia disfuncional y lo único que a cambiado para bien es un respiro de la familia disfuncional, siento que a cambiado mi emancipación forzada, es divertido», expresa el joven.

Audio: Testimonio de Bayardo

Me muero por estar en medio del frío y la lluvia de mi Matagalpa nos dice este joven que extraña el ambiente norteño, su música y sus gentes.

Asegura que espera una Nicaragua distinta donde se logre profundizar en la educación, que se cuente la historia de todas las partes para tener ciudadanía consiente y que se sanen los conflictos porque las luchas no se han respetado.

Creció con la curiosidad de indagar sobre las otras verdades, porque se cuentan medias verdades de la historia y creció creyendo que otro mundo es posible y esto se puede lograr a través de la educación.

«Hay conflictos no sanados de años atrás, conocemos la historia del Frente Sandinista pero a mí me criaron censurando la información de los contra, cuando yo crecí empecé a leer y a conocer la otra verdad; el tema de la educación hay que incentivar a pensar, cambiar la cultura política en todos los espacios», dice Bayardo.

“He aprendido a decir no, ha sido un ejercicio profundo de autonomía de respeto y ahora más que nunca con el estallido social me toca pensar”, asegura.

“Quiero decir a Matagalpa que aquí no se rinde nadie y he aprendido mucho de las feministas”, expresa mientras envía el siguiente mensaje al pueblo de Matagalpa.

«Las chavalas y chavalos exiliados nos reunimos, organizadas y organizados es la clave, independientemente las diferencias de los espacios en los que estemos, yo soy de las personas que no quiere otra guerra en Nicaragua; seamos estratégicos hagamos paro económico, no reconozcamos los gobiernos municipales esas cosas van a debilitar al régimen y se ba ir sin necesidad de que nos golpeemos entre nosotros», dice el joven.

De esta manera el exiliado nicaragüense asegura que la unidad del pueblo podría ser una salida esta crisis social, política y económica que ahoga Nicaragua, “estár lejos no significa que haya abandonado la lucha” finaliza diciendo Bayardo.

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